¿Una batalla semántica ?
¿Hasta cuándo se le va a dar protagonismo al mandatario venezolano por sus constantes amenizas, anuncios y fuertes criticas?
Mientras el Jefe de Estado de ese país encuentre un eco resonante en toda la región por sus alarmantes discursos que proclaman confrontaciones, represalias o la restricción de la provisión de crudo a EE.UU.no dejará de pronunciarse, forzando a muchos a concentrarse en el contenido de sus mensaje.. Lamentablemente solo algunos perciben esta estrategia que busca mantener su protagonismo, ya que el fracaso de su gestión de gobierno no le permitiría destacarse en la región.
La situación entre ambos países se agravó sustancialmente cuando el bolivariano rompió relaciones con Bogotá a raíz de la denuncia del actual presidente de Colombia ante la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre la presencia de guerrilleros colombianos en Venezuela…
En esta ocasión amenazó también a EE UU con la suspensión de suministro de crudo, por tener injerencia en estas acusaciones que se le hacen a su país de albergar a estos rebeldes de las FARC y de la ELN. Obviamente que el mandatario lo desmiente enfáticamente.
¿Quién podría creer esta advertencia del líder venezolano? ; “nosotros, aún cuando aquí tengamos que comer piedra, le suspenderíamos el envío de petróleo a Estados Unidos. No le enviaríamos una gota de petróleo más”,
Aunque asegura que si el presidente electo asume con intención pacifica y sin acusar a Venezuela dejaría sin efecto la confrontación Sin embargo, se sabe que quien asume ha sido siempre duramente criticado desde Caracas debido a las medidas que llevó a cabo en el ministerio de Defensa en contra de estos grupos, que favorecieron a la liberación de los presos políticos en la selva.
En esta oportunidad también pareciera querer despedir a uno de sus máximos enemigos, el actual presidente de Colombia, sin considerar la preocupación que ocasionan sus amenazas ya que intenta deteriorar la imagen del mandatario saliente .
La realidad demuestra que, aprovecha la asunción del flamante presidente de ese país porque le permite encontrar una buena salida para declarar que deja sus determinaciones postergadas con la nueva gestión de gobierno,.
Es indudable que el caraqueño no puede prescindir de la exportación de petróleo a Norteamérica, ya que es la principal fuente de ingreso para su país, como tampoco está en condiciones de atacar a Colombia porque bien sabe que en caso de ser necesario EE.UU. intervendrá en su defensa, con lo cual le será imposible enfrentarla militarmente..
Hasta ahora el conflicto diplomático, en esta oportunidad , afectó a unos cinco millones de colombianos y venezolanos, según cifras de la Cámara de Comercio Colombo-venezolana.
Entonces : ¿quién es en alguna medida responsable de que este líder político venezolano ponga en vilo a su población y la de Colombia?, Aquellos que le dan cabida a sus palabras y lo trasmiten en estado de alerta máxima, ya que caen en la trampa que él mismo procura y logra, ser protagonista y significar una amenaza en toda la región.
Además pareciera que esta actitud, en ocasiones, le permitiera imponer condiciones y mostrar a quienes intenta dominar su supremacía y poder .Tal como lo ha logrado con Bolivia, Ecuador, Nicaragua etc., y en alguna medida con otros países como Argentina.
Esta guerra fría y de constantes intimidaciones, censuras, hostigamiento no debería centrar la atención y la demanda de la prensa, ya que lo verdaderamente peligroso de este mandatario son sus alianzas internacionales con Irán, el intento de dominio regional, mas el avance de la droga y la critica situación en que se encuentra su población ocasionada por su política de hambre, que a la vez , lleva a una mayor inseguridad, según relatan los propios venezolanos.Temas de fondo que no se tratan ni se trasmiten con igual intensidad a la opinión pública.
Estos son los puntos que deberían ocupar la agenda para la defensa regional evitando un verdadera amenaza para el territorio , y no lo que el líder en alta voz siempre declama para alarmar y lograr su protagonismo .
JUANA MARCO