“Crisis política, económica y moral”

DIARIO “LOS ANDES”
Martes 14 de abril de 2009

OPINION

“CRISIS POLITICA, sovaldi ECONOMICA Y MORAL”

Por Edgardo Civit Evans
Presidente de UNIDEVI – Unión Argentina de Inquilinos

Un análisis crítico de la realidad política nacional apoyado en datos de conocimiento público que son muy preocupantes.

El inaudito adelantamiento eleccionario de octubre al 28 de junio (para posibilitar que se queden todos), acredita la profundidad de las crisis políticas y económicas. Y su agravamiento futuro.

Alejados del mundo desarrollado (también en crisis), la nuestra es de tal magnitud, que el Gobierno -que afirma que todo está bien- negocia con China un préstamo de U$S 10.000.000.000 a tres años, y otro de U$S 3.000.000.000 con el FMI, al que tanto criticaba Kirchner.

A la Argentina le está resultando difícil afrontar sus obligaciones locales (pago de sueldos, jubilaciones, proveedores) e internacionales, sin liquidar sus disminuidas reservas; o recurrir a fondos del exterior.

En algunas endeudadas comunas están reapareciendo las cuasi-monedas como medio de pago.
El absurdo e intolerante enfrentamiento con el campo, de más de un año, ha generado serios problemas económicos. Hemos perdido mercados que será difícil recuperar.

La principal responsabilidad de los padecimientos políticos, económicos y morales es del Gobierno.

Contrariamente a su obligación constitucional de “promover la paz interior”, no hay sector de la sociedad con los que no haya tenido enfrentamientos (salvo “selectos empresarios”, socios y amanuenses).

Veamos algunos datos que revelan el estado actual de la economía.

Se estima que en 2008 salieron al exterior U$S 11.000.000.000.

Sólo en 3 meses de 2009 habrían salido U$S 2.000.000.000 a Uruguay.

El sistema financiero habría sufrido en 90 días bajas de depósitos a la vista por U$S 1.000.000.000.

El BCRA, durante meses, ha vendido U$S 100.000.000 diarios (promedio).

A pesar de la Ley de Blanqueo no se registran ingresos ni inversiones importantes en ningún sector de la economía.

La producción total industrial ha caído cerca de 15%, con sectores como el acero con disminución de 45%, automóviles de 30%, construcción 29%, textil 20%.

Las ventas de alimentos han disminuido. También, a pesar de las promociones, las de automóviles, electrodomésticos y otros.

Frente a este proceso recesivo, sorprende el sostenimiento de altas tasas de interés que superan el 30% anual. O del 45% en algunas tarjetas. En este esquema, quien se endeude, llegará a situación de imposibilidad de pago.

Existe reducción en valores reales de las exportaciones.

Sin embargo, el Gobierno continúa incrementando el gasto público, que ha crecido cerca de 40%.

Compensa aumentando los impuestos, directos e indirectos. Ahora autoriza incrementos en los servicios públicos porque carece de recursos para seguirlos subsidiando. Esos aumentos golpean sobre los precios de los productos y, finalmente, en los bolsillos de usuarios y consumidores.

Mientras en el mundo los combustibles bajan por la disminución a la tercera parte del valor del barril de petróleo, en la Argentina aumentan.

Nuestra moneda sigue desvalorizándose. Como cruel dato ilustrativo: en los últimos 65 años perdió trece ceros (0,0000000000001) respecto del dólar. Un dólar hoy costaría $ 10.000.000.000.000 (diez billones).

La crisis se acentúa. Estiman algunos especialistas que sus mayores efectos negativos se producirán entre julio y noviembre. Por eso adelantan las elecciones.

En sentido opuesto al discurso presidencial, se incrementan la pobreza y la marginación.

Más villas inestables rodean las ciudades. La aparición de miles de casos de dengue y otras enfermedades típicas de la miseria son la prueba.

El aumento del 52% en la inseguridad en un año es otra demostración de la crisis. Expertos señalan que en 2008 se produjeron cerca de 1.350.000 delitos “denunciados”, que representan sólo 40% del total.

Tráfico de drogas, trata de blancas, secuestros, muertes, robos, no son una “sensación” de algunos “agrandada” por el periodismo. Es el resultado de ineficientes y erróneas políticas del gobierno que no acierta en brindar soluciones. Y de la impunidad.

La inseguridad representa el principal problema de 40% de los argentinos. El delito se incrementa por falta de trabajo, de estudios, de cultura.

Estamos entre los 5 países más corruptos e inseguros del planeta.

Un pueblo cada día más inculto, y con hambre, es presa fácil de autoritarios, demagogos, compra de votos, de clientelismo político.

Resulta imposible pensar en una reforma auténtica, transparente y moral de la política, con el paupérrimo nivel de muchos de sus actores, tanto en lo cultural como en lo ético.

Salvo, quizá, si triunfa la oposición, llevando de candidatos a personas de probada capacidad y honestidad. Ello permitirá, además, un necesario equilibrio republicano.

Si esto no sucede, tanto la crisis política como la económica se agudizarán, pudiendo llegarse a situaciones extremas que nadie desea.

¿Nos merecemos estas “situaciones” la mayoría de los argentinos?

La base de la economía es la confianza. Cuando oficialmente se brindan datos falsos como los del Indec, los partícipes del sistema pierden esa confianza.

Una elemental pregunta, con tres opciones de respuesta, lo demuestra: si usted, señora, señor, tuviera la posibilidad de tener diez millones de dólares, ¿los invertiría ahora en negocios en la Argentina? ¿Esperaría, guardándolos? ¿O los sacaría del país?

Edgardo Civit Evans
Presidente de UNIDEVI – Unión Argentina de Inquilinos

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