La inflación no se puede ocultar

LA INFLACION REAL NO SE PUEDE OCULTAR
Mendoza, pharmacy 23 de marzo del 2007

Más pobres y se incrementa la deuda externa

Hace pocos días, ailment envié a diferentes medios de difusión una nota donde resaltaba cuáles debieron haber sido los índices de inflación, tanto de enero como de febrero, sin que mediaran “retoques políticos”.

En estos días se han producido incrementos en los precios de la carne estimados entre el 15% y el 18%; en los pescados el 12%; en otros productos de la canasta familiar el 10%; la indumentaria aumentó el 23%; los útiles escolares de origen nacional entre el 20% y el 30% y los extranjeros cerca del 100%.

No haré un análisis respecto de qué se considera por inflación. Existen diversas teorías volcadas en centenares de libros por prestigiosos autores. Algunos sostienen que la inflación consiste en el aumento sostenido de precios; otros que se origina en la emisión monetaria sin respaldo por parte del Estado; en el aumento del consumo sin incremento de la producción, hecho que lleva a mayor emisión, etc.

En Argentina se ha generado un necesario debate no sólo por el índice de aumento de precios registrado en enero de este año, sino que por primera vez se destituye a una Directora del INDEC, Graciela Bevacqua porque al Gobierno no le agradó la cifra dada a conocer por el organismo técnico encargado de medir el índice de variación de precios (IPC). Renunciaron otros funcionarios del INDEC y hay medidas de fuerza en el ahora politizado organismo.

El Gobierno dio a conocer un porcentaje para enero que nadie – ni los propios funcionarios – cree realmente: el 1,1%.

En febrero otro índice político, 0,3%. Los economistas y técnicos opinan que, como mínimo, ha sido más del doble.

Los supermercados señalaron que la variación de sus precios en enero estuvo en el orden del 2,2%. También en febrero dieron índices que duplican al anunciado en forma oficial, 06%.

Los funcionarios del INDEC. estimaron el índice de enero en 2,6%, más del doble del anunciado por el Ministerio de Economía. En Mendoza la variación fue del 3,6%, la más elevada del país.

Cabe resaltar que equivocadamente, el Gobierno emitió títulos por miles de millones de dólares que aparte de pagar intereses, se ajustan por el C.E.R. (coeficiente de estabilización de referencia) que surge de la variación de precios.

Un punto de diferencia representa varios millones de dólares por mes para el país. Venezuela es nuestro principal acreedor y beneficiario de estos títulos con cerca de U$S. 4.000.000.000.

El Gobierno compró deuda al FMI que se abonaba al 3% anual y la reemplazó por bonos que pagarán entre el 11% y 13% anual.

La deuda externa se incrementará desdibujando el monto de U$S. 8.900.000.000 cancelado al FMI.

Retomando el tema de los precios, algunas frutas y verduras han tenido incrementos entre el 50% y el 100% desde enero a la fecha.

Resulta evidente que en los dibujados índices anunciados por el Gobierno no están incluidos los aumentos de las medicinas prepagas, con el 22%, que representan un porcentaje considerable de los ingresos.

Tampoco los incrementos de los impuestos provinciales, como inmobiliario y automotor, o las tasas por servicios municipales, que registran aumentos del 30% , y que también representan un porcentaje significativo.

Menos aún las variaciones de precios de los automóviles nuevos, que desde octubre se han incrementado en el 30%, arrastrando a los usados. Este incremento se traslada a  los seguros.

En varias provincias como Buenos Aires y Mendoza, existen “recategorizaciones” de los valores de viviendas. En Mendoza, en numerosos casos han generado aumentos en el impuesto inmobiliario que oscilan entre el 200% y el 1.000%.

Los alquileres y las expensas han duplicado los índices de inflación oficiales, acumulando para el 2006 el 32%,  que también repercute en el bolsillo de la gente.

Las tasas de interés (costo del dinero para el consumidor) constituyen un parámetro a considerar. Los créditos personales están (según el banco) entre el 18% y el 22% anual.

Los comerciales (como descuentos de documentos y otros) son más caros. Las tarjetas cobran intereses que oscilan entre el 32% y el 40% anual (alrededor del 3% mensual).

Estos incrementos producen una disminución del poder adquisitivo de los ingresos de las familias que no se compadecen con los aumentos registrados en los salarios, hecho que incrementa la cantidad de familias que dejan de estar en la clase media (que constituía la gran mayoría en Argentina) y aumenta el gran segmento de la clase pobre, por más discursos que digan lo contrario.

Salvo la situación de aquellos que, como los legisladores de la provincia de Buenos Aires que teniendo un pasivo de $ 3.000.000.000, se han incrementado las dietas el 36%.

Podrá discutirse acerca de la inflación, los índices, la forma de medirlos, etc., pero lo que no admite varias interpretaciones es la respuesta a la siguiente pregunta: ¿una familia compuesta por el matrimonio y dos o tres hijos puede sobrevivir pagando alquiler, servicios, impuestos, alimentos, ropas, movilidad, artículos para las escuelas, con $ 900 por mes que es el monto que supuestamente no los transforma en pobres, por no decir indigentes?

¿Puede alterarse la verdad? Cada uno tiene su propia contestación.

Edgardo Civit Evans
Asesor Económico financiero, mediador

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