Jaque y el mapa de las viviendas

Jaque y el mapa de las viviendas

El autor de la nota critica la política de viviendas oficial, buy cialis tanto nacional como provincial, viagra aplicada en la provincia de Mendoza, por su carencia de logros concretos.

Edición Impresa: jueves, 12 de mayo de 2011

Por Edgardo Civit Evans – Presidente Nacional de UNIDEVI. Delegado en Mendoza de la Asociación Argentina de Inquilinos y de la Asociación Argentina de Jubilados.

Treinta días después que asumiera Celso Jaque como gobernador de Mendoza, le solicité una audiencia para dialogar sobre el grave problema habitacional existente en la Provincia. Me la concedió 10 días más tarde.

Tras los saludos, le comenté que el propósito era colaborar con el gobierno en forma desinteresada para aportar ideas y ayudar a intentar soluciones a la acuciante falta de viviendas que todos los sectores, incluso oficiales, reconocen es de 120.000 casas, con un déficit crítico de 42.000 unidades nuevas faltantes y uno cualitativo (reposiciones, adobe, hacinamiento, etc.) cercano a las 80.000 viviendas más.

Resalté que no solicitaba un cargo y por ello había esperado para la audiencia, que él designara al ministro, subsecretarios y autoridades del Instituto de la Vivienda. Ponía a disposición del gobierno mi experiencia de casi 40 años en la problemática habitacional, tanto a nivel nacional como internacional, en forma gratuita.

Grande fue mi sorpresa cuando se levantó y escribió en unos papeles lo que el llamara el “mapa de la vivienda para Mendoza”, esto era, su plan para disminuir el déficit.

Lo escuché atentamente. Le expresé con sinceridad que dicho plan no se ajustaba a la realidad tangible, y que consideraba estaba destinado al fracaso.

En la actualidad, Jaque está por concluir su mandato.

¿Cuál ha sido el resultado de su gestión en materia habitacional?

Los Planes Federales no se cumplieron ni en el 10% de lo prometido por falta de remisión de fondos de la Nación (reconocido oficialmente).

El Plan Inquilinos otorgó 400 créditos de los 4.000 anunciados para Mendoza, teniendo en cuenta los 100.000 prometidos a nivel nacional (que tampoco se concretaron).

El Fideicomiso, creado junto con la ANSES, ha emitido bonos por $ 50.000.000, que a un valor por unidad de sólo $ 200.000, permitirá construir 250 casas casi mínimas.

Intendentes denuncian que en 4 años no han iniciado una sola vivienda nueva, y que sólo han continuado las provenientes de la gestión anterior.

Como para compensar sólo el crecimiento vegetativo son necesarias 8.000 viviendas nuevas por año, el déficit se incrementa a medida que pasa el tiempo.

Los créditos, tanto del Banco de la Nación como del Hipotecario, anunciados con esplendorosa difusión, resultaron inalcanzables para la mayoría de la población. Para acceder a ellos debían acreditar ingresos de los que carece gran parte de quienes los necesitan.

Sin embargo, el Banco de la Nación destinó en Mendoza para la construcción de dos hoteles con casino, a tasa preferencial, la cantidad de $ 120.000.000, hecho que he planteado ante la Fiscalía de Estado, sin resultado hasta la fecha. Aplicado al sistema habitacional, esa cantidad de dinero hubiera permitido hacer 600 casas.

Vale decir, no hay plata para quienes carecen de una vivienda (derecho Constitucional consagrado por el Artículo 14 y concordantes de la Carta Magna) pero sí para el juego que genera problemas sociales, aporta miserias, enfermedades y ludopatías.

Desde hace mucho tiempo (así lo acreditan mis escritos de 30 años) reclamo una política de Estado contra el déficit habitacional.

No sólo porque ayuda a solucionar la falta de viviendas para brindar un techo a las familias de miles de mendocinos, sino por que es el más importante reactivador de la economía.

Con la vivienda ha sucedido como con el “mapa del delito” del gobernador. En abril falleció un mendocino (promedio) por día; robaron 5 autos por jornada (cifras de las aseguradoras) y existieron cerca de 400 asaltos diarios (la mayoría no denunciados).

Como con la inseguridad y la inflación, seguramente Aníbal Fernández o Guillermo Moreno nos dirán que la falta de viviendas, es “sólo una sensación” inventada por algunos medios de difusión, o por la oposición.

En el caso del déficit habitacional, hemos coincidido todos los sectores involucrados sobre el déficit y la falta de políticas.

La realidad es que casas nuevas para los sectores medios de la sociedad, no hay.

El déficit habitacional se incrementa anualmente impidiendo a miles de mendocinos acceder al derecho a contar con una vivienda, quienes deberán seguir alquilando de por vida por sus escasos ingresos y los elevados precios.

En síntesis, los últimos 4 años han conformado el período que menos viviendas y más casinos fueron financiados con recursos oficiales.

Finalmente, esta falta de política de Estado en materia habitacional impide la “movilidad social” que la construcción de viviendas genera, creando un problema que se agrava en el tiempo, y que culmina con ocupaciones ilegales que se incrementan.

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